Lectura libre y voluntaria
La lectura libre y voluntaria (LLV) es leer lo que quieras, cuando quieras, parando cuando pierdas el interés — propuesta por Stephen Krashen como una de las fuentes más potentes y agradables de input comprensible para la alfabetización y la adquisición de lenguas.
Krashen introdujo la LLV como concepto distinto de la lectura extensiva para enfatizar un elemento: la elección propia del lector. Cuando los lectores eligen material que les interesa de verdad, leen más, más rápido y retienen más. Sin tareas, sin tests de comprensión, sin obligación de terminar.
La investigación que Krashen recoge en "The Power of Reading" muestra que los estudiantes con LLV superaron consistentemente a los grupos de control en tests estandarizados, incluso cuando esos grupos recibían instrucción explícita. Los beneficios se acumulan porque los lectores por placer acumulan más horas de input.
Para los aprendices de lenguas: encuentra algo que leerías en tu lengua materna —un género, un tema, un formato— y encuentra el equivalente en tu lengua meta.
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FAQ
¿Qué es la lectura libre y voluntaria?
Leer lo que eliges, cuando quieres, parando cuando desees — sin tarea, sin test, sin obligación de terminar. Krashen la considera una de las fuentes más eficaces de input.
¿En qué se diferencia de la lectura extensiva?
La extensiva es estructurada (con niveles y guía docente); la LLV es autodirigida, sin requisitos externos.
¿Funciona realmente?
Sí. Los estudios muestran que los participantes en LLV superan sistemáticamente a sus pares en vocabulario y comprensión.
¿Qué leer?
Cualquier cosa que te interese genuinamente en tu lengua meta: cómics, blogs, ficción, noticias. La clave es el interés personal.